Amistad, tristes ilusiones y miedo al futuro en un viaje inolvidable.
Sinopsis
Los dos no podrían formar una pareja mas extraña: Jack es un seductor demasiado sexual; Miles es un desgraciado aprensivo. Jack esta buscando degustar su ultimo bocado de libertad; Miles solo pretende paladear la perfeccion en una botella. Jack se conforma con un Merlot barato; Miles se muere por el elusivo y perfecto Pinot. De hecho, la unica cosa que parecen tener en comun es la misma excitante mezcla de ambiciones fallidas y juventud marchita. En cualquier caso, cuando emprenden ruta por la costa, Miles y Jack pronto se van a ver ahogados en el vino y en las mujeres. Jack se enamora como un chiquillo de una experta vinícola local de vino y amenaza con cancelar su boda. Miles tiene su propio encuentro romántico con una camarera que es toda una experta en caldos. Ambos se tambalean de una forma peligrosa y cómica hacia la crisis de la mediana edad. Ahora, la boda se aproxima, y con ella la certeza de que Miles y Jack no van a volver a Los Angeles sanos y salvos y sin haber sufrido cambios... si es que al final terminan por regresar.
Crítica
Puntuación del crítico10La cuarta película de Alexander Payne es la prueba más reciente de lo grande que puede llegar a ser una película de escaso presupuesto, completamente independiente y sin estrellas que encabecen su reparto.
El guión es maravilloso, perfecto y sus personajes desprenden tanta cercanía y complicidad que tienes la impresión de conocerles de toda la vida. Trata temas profundos como la amistad, las eternas dudas sobre el matrimonio, el amor y la soledad. Todo con una autenticidad enorme, mezclando prodigiosamente lo cómico con lo serio.
Sin duda el guión es muy rico y este año se tiene que llevar el Oscar con todas las de la ley (lo siento por Paul Haggis), además está magníficamente aprovechado por los cuatro actores protagonistas que bordan sus papeles, todos.
Paul Giamatti está impagable en una de las interpretaciones del año. El personaje de Miles es entrañable, cómico y triste, imposible no cogerle cariño. Tiene además una de las escenas más emotivas, junto a Virginia Madsen (quien también está impresionante) de la película. Lo único inexplicable es que Giamatti no esté nominado al Oscar. Inconmesurable, logra conectar y transmitir mucho al espectador.
El contrapunto perfecto a su papel es el de Thomas Haden Church, actor que se ha llevado toda clase de premios y menciones por su actuación, lo cual no me extraña para nada ya que está increíble. Magnético y divertido, tiene una de las escenas de la película, al final, que más me gustaron. Me encantaría que se llevara el Oscar, aunque si se lo lleva Morgan Freeman también lo aplaudiré.
La dirección de Payne es sublime, Sideways se ha convertido en su mejor trabajo hasta la fecha, en su sencillez radica su belleza. Es de esas películas con magia, magia que sale por la fuerza de sus actuaciones, el ingenio de los diálogos y la sinceridad con la que está contada de principio a fin.
A mi me dieron ganas de coger e irme de viaje con un amigo por los viñedos de España durante una semana jeje, como en la significativa cuenta atrás de la película.
Por último quiero destacar que las situaciones cómicas de la película me parecen brillantes. Tiene los mejores puntos de risa que he visto en muchísimo tiempo. La escena de la cartera de Church por ejemplo, una pasada, o cuando le cuenta a Giamatti que su ex-mujer se ha vuelto a casar.
Cine de muchos quilates, del que te llega adentro. Yo acabo de salir del cine y ya estoy deseando volver a verla.
Divertida, inteligente, agridulce, familiar (en el sentido de identificarse con personajes y situaciones) y tierna.
Está entre las tres mejores películas del año. Tiene cinco nominaciones a los Oscars (incluido mejor director y película) y aunque no creo que pille mucho, la deseo suerte.
La banda sonora es excelente.
Muy recomendable.
Davis











